Con una sonrisa que contagia

Felipe Montalvo Aguirre de 84 años de edad, es viudo, ciego y vive con su hija a quien cuida debido a que padece de trastornos mentales en Capoacán, Veracruz.

Don Felipe da gracias a Dios porque aunque tuvo pérdidas debido a las inundaciones, su casa de lámina permaneció en pie y no fue tan afectado como en otras partes de la colonia. Protección Civil y voluntarios de ADRA le apoyaron para sacarlo de la zona de riesgo cuando el agua ya empezaba a subir de nivel y le llevaron a refugiarse con su nieta, la cual es con la única persona que cuenta, permaneciendo con ella por más de dos semanas y por la gran dificultad de conseguir alimentos, ADRA México apoyó con una despensa para don Felipe y su familia.

Él comenta que su experiencia en la inundación fue difícil, ya que se le complica por ser invidente y en tiempo de lluvias, tiene que estar alerta, ya que la creciente de los ríos suelen ser inesperados.

También, con una sonrisa contagiosa, nos comenta: “Agradezco a mi nieta por su apoyo, a los voluntarios de ADRA que se preocupan por mí, pero sobre todo a Dios, porque a pesar de mis carencias El siempre provee para suplir mis necesidades y es el único que nos puede cobijar en los momentos de dificultad”.